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Consejos para interactuar con Perros Guías y personas ciegas


Cuando usted encuentra una persona ciega:

  • Tráteme como a cualquier otra persona. Yo hago las mismas cosas que usted, pero a veces utilizo diferentes técnicas.
  • Hable en un tono normal de voz. La ceguera no significa pérdida del sentido del oído.
  • Hábleme directamente, no a mi compañía. La pérdida de la vista no es una pérdida del intelecto.
  • Cuando ingrese a una habitación, identifíquese; cuando salga, asegúrese de mencionar que se está marchando. Diríjase a mi por mi nombre, así yo sabré que me está hablando.
  • Si usted me deja solo en un área extraña, considere ofrecerme un indicio de orientación, tal como: “La puerta está a su izquierda.”
  • No se preocupe al usar palabras comunes, cotidianas como "mire," "vea" o   "mirando TV", a mí alrededor.
  • Si yo luzco como si pensara que podría necesitar ayuda, pregúnteme. Yo le diré si es así. Si yo estoy cerca de enfrentar una situación peligrosa, manifieste sus preocupaciones en una manera calmada y clara.
  • El empujarme o conducirme es desagradable y causa confusión—realmente no es útil. Evite agarrar mi brazo, y por favor no toque el arnés de mi perro.
  • Pregunte, "Le gustaría que yo le guíe?" El ofrecer su codo es una forma efectiva y digna para conducir a alguien que está ciego. No se sienta atemorizado de identificarse como un guía inexperimentado con sentido de la vista y pida consejos sobre la forma de mejorar. Al utilizar indicaciones audibles, tales como un golpe o palmadita en un objeto (tal como una silla o entrada), es una buena técnica para mostrarme su localización. Al comentar, “Aquí está la silla,” mientras da el golpecito sobre ella, me ayuda a localizarla rápidamente.
  • Sea considerado. Si usted se da cuenta de que hay una mancha o suciedad en mi ropa, dígamelo en forma privada (justamente como le gustaría que se lo digan a usted).
  • Asegúrese de dar direcciones útiles. Las frases como "enfrente de la calle" e "izquierda en la siguiente esquina " son más útiles que las descripciones vagas como "por allá."
  • En un restaurante, ofrezca direcciones claras sobre los asientos disponibles. Su oferta de leer el menú en voz alta puede ser apreciado, pero usted no debería asumir que yo no deseo ordenar mi propia comida.
  • Ofrezca hacerme saber que está en la mesa: botella de salsa de tomate, botellas de agua, recipientes de sal y pimiento, etc. Usted puede describir la ubicación de los artículos utilizando las posiciones del reloj: "Su café está a las 3"; "El azúcar está a la 1."
  • Deje las puertas siempre abiertas o siempre cerradas—las puertas o aparadores a medio abrir son peligrosos. Y más a menudo que no, el mover las sillas u otros objetos alrededor – especialmente en un ambiente familiar – se vuelven más confusos que útiles para mí.
  • Sea sensible cuando me pregunte sobre mi ceguera. Esta es información personal y sus límites deben ser respetados.

Cuando usted se encuentre con un equipo de Perro Guía trabajando:

  • Aunque sea muy tentador acariciar a un Perro Guía, recuerde que este perro es responsable de conducir a alguien que no puede ver. Nunca se debe distraer al perro de esa tarea. La seguridad de una persona podría depender del estado de alerta y concentración del perro.
  • Está bien preguntarle a alguien si usted puede acariciar a su guía. Mucha gente disfruta el presentar a sus perros cuando ellos tienen tiempo. La responsabilidad principal del perro es para con su socio ciego y es importante que el perro no se vuelva solícito.
  • Nunca se debe ofrecer a un Perro Guía comida u otros obsequios que le distraigan. Los perros son alimentados en una base programada y siguen una dieta específica para mantenerlos en óptimas condiciones. Una ligera desviación de su rutina puede desorganizar sus programas regulares de alimentación y descanso y convertirse en una seria inconveniencia para sus conductores. Los Perros Guías están entrenados para resistir las ofertas de comida de modo que están en capacidad de visitar restaurantes sin pedir nada. El dar obsequios de alimentos a un Perro Guía debilita este entrenamiento.
  • Aunque los Perros Guías no pueden leer las señales de tránsito, ellos son responsables de ayudar a sus conductores a cruzar una calle. Llamar a un Perro Guía u obstruir su camino en forma intencional puede ser peligroso para el equipo, pues podría interrumpir la concentración del perro en su trabajo.
  • El escuchar el flujo del tráfico se ha vuelto más complicado para los conductores de Perros Guías debido a que los motores de los carros son más silenciosos y hay mayor número de vehículos en la calle. Por favor no toque la bocina o grite desde su carro para indicar cuando es seguro cruzar. Esto puede ser una forma de distracción y confusión. Sea especialmente cuidadoso con los peatones en los cruces cuando gire a la derecha en los semáforos en rojo.
  • No todo es trabajo y nada de juego para un Perro Guía. Cuando ellos están fuera del arnés, ellos son tratados en muchas formas como mascotas. Sin embargo, para su seguridad, a ellos solo se les permite jugar con juguetes específicos. Por favor, no ofrezca juguetes sin primero pedir el permiso de sus conductores. 
  • En algunas situaciones, el trabajar con un Perro Guía podría no ser apropiado. En lugar de ello, el conductor podría preferir tomar su brazo justamente sobre el codo y permitir que su perro les siga. Otros preferirán hacer que el perro le siga a usted. En este caso, asegúrese de hablar al conductor y no al perro cuando indique las direcciones para las curvas.
  • Un Perro Guía puede equivocarse y debe ser corregido con el fin de mantener su entrenamiento. Esta corrección usualmente involucra una amonestación verbal junto con una corrección de la correa, seguida por un elogio cuando el perro vuelve a enfocarse en su tarea y sigue correctamente una orden. Los conductores de Perros Guías han aprendido los métodos apropiados de corrección a usar con sus perros.
  • Las leyes de acceso, incluyendo la Ley para los Americanos con Discapacidades (Americans with Disabilities Act) y la Ley sobre los Derechos de las Personas Ciegas de Canadá (Canada’s Blind Persons’ Rights Act), permiten que los perros guías acompañen a sus conductores a cualquier sitio donde el público en general, es admitido, incluyendo taxis y buses, restaurantes, teatros, almacenes, escuelas, hoteles, y edificios de apartamentos y oficinas.

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